Historia de los controles de tiempo y sus implicaciones para el aprendizaje del ajedrez

Uno de los  elementos que más ha cambiado a lo largo del tiempo en el Ajedrez, es la forma en que se ha restringido el uso del tiempo durante la partida. Antes del siglo XIX, el ajedrez no contaba con una regla ni con un mecanismo para regular la cantidad de tiempo que cada jugador podía tomar para decidir sus movimientos. Debido a esto, las partidas de ajedrez podían durar una cantidad de tiempo excesivo, tomando en ocasiones tiempos mayores a las 10 horas.  La partida de duración más larga reportada durante este periodo, tuvo una duración de 14 horas y fue jugada por Louis-Charles Mahé de La Bourdonnais y Alexander McDonell en 1834.

Esta falta de reglamentación sobre el tiempo, tenía como repercusión que el juego era transformado en uno de resistencia física también.  Esto se debe a que una estrategia que era empleada en ocasiones por jugadores que se veían perdidos, era simplemente no mover, esperando así derrotar al rival sin la necesidad de jugar, solo esperando y retando sus capacidades físicas y paciencia.

Para solventar este problema, a mediados del siglo XIX comenzaron a producirse los primeros mecanismos para regular el tiempo de los turnos de los jugadores. En 1861 se realizó la primera partida  con un sistema para el control del tiempo. Los participantes de esta partida fueron Ignatz von Kolisch y Adolf Anderssen y el mecanismo que se empleó para el control del tiempo consistía  de  un sistema de relojes de arena.

Este sistema de relojes de arena fue rápidamente reemplazado por un reloj mecánico inventado por Thomas Bright  Wilson  en 1883. Con esto, la práctica del uso del reloj se expandió y para el inicio del siglo XX ya era una práctica estandarizada para los torneos de Ajedrez. El reloj de ajedrez fue avanzado a la par de los desarrollos tecnológicos, con lo que a lo largo del siglo XX se llevaron a cabo varios avances entre los cuales vale la pena mencionar el desarrollo de los relojes analógicos (1900), la invención del reloj electrónico (1964), el reloj digital (1975) y el reloj digital con mecanismo de incremento de tiempo (1988).

Uno de los mayores impactos de todos estos desarrollos fue la aparición de los diferentes formatos de tiempo para el juego. Este concepto de formato de tiempo, se refiere entonces a la distribución y cantidad de tiempo que tiene cada jugador  para realizar su movimiento.  Un buen referente moderno para observar los diferentes formatos en la actualidad es la categorización desarrollada por chess.com – uno de los portales más importantes a nivel mundial para el ajedrez – para el desarrollo de sus partidas. Estos formatos son: Bullet  (30 segundos a 2 minutos por jugador) Blitz (3 minutos a 7 minutos por jugador) Rapid ( 10 minutos a 1 hora por jugador) y Daily (1 a 14 días por movimiento).

La importancia de estos formatos se basa principalmente en la forma en cómo estos cambian activamente la naturaleza del juego. En formatos como Bullet y Blitz, en los jugadores tienen tiempos muy cortos, el reloj tiende a convertirse en un elemento central en el juego por la presión  que le ponen a los jugadores a la hora de tomar decisiones. En posiciones complicadas, en donde en otros formatos los jugadores podrían dedicar una gran cantidad de tiempo al análisis, la planeación y el cálculo de jugadas tácticas, la precisión del rápido paso del tiempo fuerza a que estos tomen decisiones de forma apresurada.

En consecuencia, uno de los efectos de esta presión temporal es el incremento de be blunders por parte de los jugadores a raíz del análisis insuficiente de la posición o errores en el cálculo táctico. En blitz y bullet, no es extraño ver como muchas partidas, incluso en niveles altos de juego, acaban con blunders  de material que no suelen ser comunes en formatos más lentos. Otro efecto importante en el juego es el incremento de las ventajas que tiene la memorización y preparación previa, puesto que un jugador que conozca a fondo las aperturas que escoja jugar tendrá una ventaja importante en el tiempo.

Debido a estos factores, se ha planteado, entonces, que los controles de tiempo muy rápidos son perjudiciales para el aprendizaje del juego, ya que enseñan e incentivan prácticas contrarias a las que normalmente se han establecido como los pilares del aprendizaje del ajedrez como la paciencia y el análisis. Debido a esto,  mucho maestro en el juego recomiendan controles de tiempo de entre 10 y 15 minutos por jugador, con lo que los alumnos tendrán un tiempo suficiente para poder pensar con mayor claridad.

Mateo Salazar
Historiador
Profesor de Ajedrez

No comments found.

Contacta con nosotros

Hemos preparado un pequeño formulario para entender mejor cómo te podemos ayudar. Rellena todos los campos y un asesor de Ajerez en el Aula se pondrá en contacto contigo lo antes posible. ¡Gracias!

Al hacer clic en Enviar, aceptas que tekman Education almacene y procese la información personal suministrada arriba para proporcionarte el contenido solicitado.